El agua es vida. Es uno de los cuatro elementos sagrados del Planeta.

Las constelaciones Fluviales se fundamenta por una parte en la teoría Hidrosistémica , un modelo creado por Juan Carlos Arias y por otra en  la base de las constelaciones familiares con su gran aporte de Bert Hellinger.

Nos demuestra cómo estamos vinculados y seguimos las lealtades del sistema familiar pero también de más sistemas. Es a través de objetos, que se configura el sistema familiar.

El agua muestra aquello que necesita ser mirado, incluido, honrado….

Se accede a información que posibilita al consultante hacer las cosas diferentes al sistema, ni mejor, ni peor, diferentes. Sintiendo la pertenencia y honrando sus raíces.

La sesión de constelación suele durar entre hora y media y dos horas. Se realiza presencial y también on Line.

Nos muestra el orden y la relación que hay entre las personas, pero también animales. En una constelación fluvial podemos sanar dinámicas, bloqueos, conflictos, cerrar ciclos, enfocar a nuevas etapas.

¿Por qué el agua?

El agua contiene la memoria  de la historia de la Humanidad. Es un campo mórfico, un campo magnético. Su sabiduría es plena, ancestral.

Es un portal que incluye 12 sistemas. Es la energía ancestral, nuestro campo energético.

El agua sabe de ciclos.

¿Qué puedes constelar?

La salud,las relaciones con tus familiares, amigos, compañeros, vecinos, que te impiden sentirte en paz y te generan malestar. Cierre de parejas. Cierre de trabajos. Dificultades de tener pareja. Emociones que te desbordan; ira,  miedo,  tristeza, asco, falta de alegría, falta de espontaneidad. Abortos, sexualidad, falta de confianza, merecimiento, pertenencia…..

El agua nos ayuda a fluir más en la vida y enfocarnos a nuestro propósito, a encontrar nuestra verdad, estando en orden y ocupando nuestro lugar, incluyendo a los que faltan y devolviendo la lealtad al sistema, reconociéndonos en los demás y asintiendo a los padres en el corazón.